Características
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Dolor y tensión en la mandíbula y cara: Es la señal más común. Puede extenderse a cabeza, cuello e incluso oído.
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Limitación o alteración del movimiento mandibular: Dificultad para abrir bien la boca, desviaciones o sensación de bloqueo al masticar o hablar.
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Ruidos articulares (chasquidos o “clics”): Al abrir o cerrar la boca, muchas personas notan sonidos en la articulación, lo que indica un desajuste en su funcionamiento.
Disfunción craneomandibular
La disfunción craneomandibular (DCM) o temporomandibular (DTM) se refiere a los problemas relacionados con la mandíbula, los músculos, los ligamentos y los tendones que se relacionan con ella.
Generalmente, los pacientes sufren dolor y/o limitación de la movilidad de la mandíbula, lo que suele afectar a la masticación.1
Se trata del dolor orofacial más frecuente, después del dolor por caries o por enfermedades de las encías y del hueso que las sustenta (periodontales).2
Síntomas de la disfunción craneomandibular
Inicialmente, también habrá que descartar cualquier enfermedad que justifique los síntomas, para lo que el paciente ha de ser remitido a un experto, generalmente un dentista o un cirujano maxilofacial.
Dado que los músculos de la mandíbula se extienden hacia la superficie del cráneo y la región cervical, es frecuente que estos pacientes también padezcan de cefaleas y dolor de cuello.3
A veces, la forma de relacionarse entre sí los dientes superiores con los inferiores (oclusión) dificulta la función masticatoria y sobrecarga los músculos y las articulaciones de la mandíbula.
Tratamiento de la disfunción temporomandibular
El empleo de férulas estabilizadoras de la oclusión, de ajustes oclusales, de fisioterapia o de infiltraciones musculares es importante en estos casos.
Hace años se entendía que establecer un engranaje determinado entre los dientes superiores e inferiores era fundamental, con lo que se realizaban tratamientos dentales extensos, invasivos y costosos que podrían incluso empeorar el caso.
Actualmente esto no está justificado, y los expertos coinciden en la importancia de ser cautos y evitar tratamientos irreversibles, como la ortodoncia o la restauración con prótesis dentarias.4
Si la disfunción temporomandibular no se resuelve, con el tiempo puede convertirse en un dolor extendido hacia otras regiones del cuerpo (cabeza, cuello, pecho, espalda…) o incluso llegar a afectar emocionalmente.
Cada vez hay más evidencia de que el dolor por disfunción craneomandibular comparte mecanismos de sensibilización central con la fibromialgia, el síndrome de colon irritable o el síndrome de fatiga crónica.5
Referencias científicas:
- Gauer RL, Semidey MJ. Diagnosis and treatment of temporomandibular disorders. Am Fam Physician.2015; 91:378-386.
- Jerolimov V. Temporomandibular disorders and orofacial pain. Rad 504 Medical sciences 2009; 33:53-77) (Šklebar D, Šklebar I, Cesarik M, Barada A, Maletić A. Neuropathic orofacial pain – diagnostic and therapeutic challenges. Period Biol. 2015; 117:231-237.
- Gonçalves DA, Camparis CM, Speciali JG, Franco AL, Castanharo SM, Bigal ME. Temporomandibular disorders are differentially associated with headache diagnoses: a controlled study. Clin J Pain. 2011; 27:611-5.
- Greene CS. The etiology of temporomandibular disorders: implications for treatment. J Orofac2001; 15: 93-105.
- La Touche R, Paris–Alemany A, Hidalgo-Pérez A, López-de-Uralde-Villanueva I, Angulo-Diaz-Parreño S, Muñoz-García D. Evidence for Central Sensitization in Patients with Temporomandibular Disorders: A Systematic Review and Meta-analysis of Observational Studies. Pain Pract.2018; 18: 388-409.
Preguntas frecuentes
Es un problema que afecta a la mandíbula y a los músculos que la mueven. Suele aparecer por estrés, apretar o rechinar los dientes (bruxismo), mala mordida o incluso por malas posturas mantenidas.
Los más habituales son dolor en la mandíbula, chasquidos al abrir la boca, dificultad para masticar, dolor de cabeza o tensión en cuello y cara. Si notas varios de estos síntomas, conviene valorarlo.
Muchas veces sí, pero no siempre. El bruxismo puede ser una causa o una consecuencia, pero hay personas con DCM que no rechinan los dientes.
Depende del origen. Puede incluir fisioterapia, férulas de descarga, control del estrés o tratamientos médicos específicos como la ozonoterapia. Lo ideal es un enfoque personalizado.
Sí. Evitar apretar los dientes, controlar el estrés, cuidar la postura y tratarlo a tiempo ayuda mucho a que no empeore.