Artritis reumatoide: Tratamiento paso a paso

¿Sabías que la artritis reumatoide afecta principalmente a las articulaciones sanas? El sistema inmune ataca por error a las propias articulaciones, causando inflamación, dolor y rigidez. En Clinalgia queremos visibilizar este dolor crónico, en el que 3 de cada 4 pacientes son mujeres.
La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad autoinmune en la que el cuerpo se ataca a sí mismo, especialmente las articulaciones, causando inflamación y dolor crónico.
Síntomas de la artritis reumatoide
- Dolor y rigidez que empeoran al estar quietos y mejoran con el movimiento
- Inflamación articular, especialmente en manos y pies
- Fatiga constante y sensación de malestar general
- Dificultad para realizar actividades diarias
También puede ocasionar:
- Dificultad para conciliar el sueño o despertarse cansado
- Depresión y ansiedad: la enfermedad puede afectar al estado de ánimo
- Inflamación en otras partes del cuerpo: ojos, pulmones o piel
- Pérdida de peso sin causa aparente
- Fiebre baja en algunos casos
Diagnóstico de la artritis reumatoide
Para diagnosticar la artritis reumatoide, los médicos llevan a cabo una evaluación completa del paciente. Esta incluye un examen físico para detectar signos de inflamación articular (enrojecimiento, hinchazón) y un historial médico detallado.
Además, se realizan pruebas de laboratorio para buscar marcadores específicos como el factor reumatoide y los anticuerpos anti-CCP. También se pueden solicitar pruebas de imagen (radiografías, resonancias magnéticas) para evaluar el daño articular.
El diagnóstico se basa en la combinación de los síntomas clínicos, los resultados de las pruebas y los criterios diagnósticos establecidos. Un diagnóstico temprano es crucial para iniciar el tratamiento adecuado y prevenir daños irreversibles en las articulaciones.
¿Quién está en riesgo?
Las mujeres son más propensas a desarrollar esta enfermedad: 3 de cada 4 pacientes son mujeres. También puede afectar más a personas con otros problemas de salud asociados, como diabetes, hipertensión, depresión o ansiedad.
Tratamiento de la artritis reumatoide
El tratamiento de la artritis reumatoide es multidisciplinar y personalizado. Los medicamentos empleados son necesarios para mantener la calidad de vida, pero suelen tener efectos adversos sobre otros órganos a los que conviene proteger.
En Clinalgia recomendamos un abordaje integral:
- Ozonoterapia sistémica: tratamiento complementario que actúa como modulador inmunológico, reduciendo marcadores proinflamatorios sin efectos inmunosupresores.
- Infiltraciones locales de ozono médico: muy bien toleradas, mejoran músculos y tendones y permiten limitar el uso de corticoides.
- Dieta antiinflamatoria: control del peso y suplementación nutricional adaptada a cada paciente.
- Fisioterapia y ejercicio personalizado: antes se pensaba que el reposo era lo mejor, pero hoy sabemos que el ejercicio adecuado mejora significativamente los síntomas.
- Apoyo emocional: manejo de la ansiedad y la depresión que pueden acompañar a la enfermedad.
- Cuidado de la salud digestiva: es común la inflamación intestinal asociada, con aumento de la permeabilidad, que influye en la sensibilidad al dolor y la estabilidad emocional.
Como en otros procesos autoinmunes, son comunes las sensaciones de fiebre, malestar general, fatiga y falta de energía. Por eso es fundamental el seguimiento por parte de un equipo especializado que aborde la enfermedad en todas sus dimensiones.