«La investigación en medicina integrativa es una necesidad para avanzar hacia un cuidado más humano del paciente»
El Dr. Santiago J. Vilar González es especialista en Oncología Radioterápica en España y ha ejercido también como oncólogo clínico en Reino Unido, formándose y trabajando en centros de reconocido prestigio internacional. Tras 36 años dedicado a la medicina, ha orientado su trayectoria hacia la Oncología Integrativa basada en la evidencia, una visión que combina múltiples terapias complementarias seguras y personalizadas. Ahora se incorpora al equipo multidisciplinar de Clinalgia, donde ya aplica este enfoque para acompañar a los pacientes oncológicos desde un prisma más humano.
Clinalgia – ¿En qué consiste la oncología integrativa?
Dr. Santiago J. Vilar: La oncología integrativa forma parte de la medicina integrativa y combina los tratamientos oncológicos convencionales con terapias complementarias seguras basadas en la evidencia científica. Su propósito es recuperar los principios esenciales de la medicina, tal como recoge el juramento hipocrático: aliviar, consolar y, ante todo, no dañar, integrándolos con los avances científicos actuales.
Esta visión de la medicina busca potenciar las capacidades naturales del organismo para sanar, apoyando su sistema antioxidante, inmunológico y energético, además de cuidar la salud intestinal y la microbiota. En oncología, donde el paciente suele sufrir dolor, fatiga, depresión, infecciones, etc., este modelo contribuye a mejorar su calidad de vida sin sustituir los tratamientos médicos esenciales.
La medicina integrativa se basa siempre en la seguridad de cada intervención y prioriza aquello que pueda complementar el tratamiento sin riesgos. Su objetivo final es acompañar mejor al paciente, fortaleciendo su organismo y su bienestar durante todo el proceso oncológico.
Clinalgia – Y dentro de la oncología integrativa, ¿qué terapias utilizas para tratar a tus pacientes?
Dr. Santiago J. Vilar: Después de estudiar el caso del paciente, mi tratamiento se basa en varios pilares fundamentales. El primero son los suplementos personalizados, donde incluyo fitoterápicos (productos derivados de plantas como muérdago, cúrcuma, etc.), medicina ortomolecular y nutracéuticos (vitaminas, minerales, antioxidantes, etc.), siempre elegidos por su seguridad y su capacidad para apoyar al organismo. A esto se suma la ozonoterapia, un tratamiento del que me confieso “enamorado” por su efecto modulador, antioxidante y antiinflamatorio. El siguiente pilar es la nutrición, adaptada a cada paciente para favorecer la recuperación, reducir la inflamación y mejorar energía y defensas. También recomiendo la actividad física, ajustada a la situación de cada persona, porque el movimiento es vida, es esencial para mantener fuerza, ánimo y función inmune. Y, por último, la salud emocional, que considero clave: técnicas de relajación, gestión de emociones y apoyo psicológico, porque lo que no se expresa termina afectando al cuerpo. Todo ello forma un enfoque integrativo que acompaña al paciente oncológico de manera más humana, completa y respetuosa.
Clinalgia – ¿Qué te llevó a convertirte en médico integrativo?
Dr. Santiago Vilar: La curiosidad. Empecé a investigar sobre estos temas porque muchos pacientes me preguntaban por compuestos como la cúrcuma, el té verde, los omega-3 o incluso la ozonoterapia. La curiosidad me llevó a descubrir que existen numerosas investigaciones publicadas en bibliotecas científicas de prestigio, como PubMed, que revelan hallazgos muy relevantes sobre el papel de nutrientes y terapias complementarias en la salud humana. Así entendí que la medicina integrativa basada en evidencia puede complementar a la convencional: ayuda a prevenir enfermedades, mejorar la salud y acompañar a pacientes oncológicos, con un enorme impacto positivo en su calidad de vida.
Clinalgia – Háblanos un poco más de la ozonoterapia y su aplicación en pacientes oncológicos.
Dr. Santiago J. Vilar: Descubrí la ozonoterapia a finales de 2021 y desde entonces la integro dentro del tratamiento de mis pacientes. La clave de la ozonoterapia médica está en cómo se administra y, aunque el ozono es una molécula oxidante, cuando se utiliza en procedimientos médicos controlados, como los que efectuamos en Clinalgia, estimula el sistema antioxidante del organismo y activa sus mecanismos de defensa. A esto se le llama la “paradoja del ozono”: un oxidante que, aplicado correctamente, produce un efecto regulador y protector. En pacientes oncológicos, especialmente durante tratamientos de quimioterapia y radioterapia, ayuda a reducir efectos secundarios, mejorar la energía y fortalecer la respuesta del organismo frente al estrés de estos tratamientos tan agresivos.
Clinalgia – ¿Cuál es el protocolo que aplicas a cada paciente, desde la primera visita hasta el seguimiento posterior? ¿En qué consiste?
Dr. Santiago J. Vilar: Comienzo analizando cada caso de manera exhaustiva, por eso solicito todos los informes médicos y antecedentes del paciente. Durante la primera visita explico los principios de la medicina integrativa y cómo pueden beneficiar al paciente, abordando nutrición, actividad física y equilibrio emocional. Después, solicito una analítica básica y una biorresonancia, para evaluar el estado funcional del organismo y detectar necesidades específicas del paciente. Estos datos me permiten personalizar al máximo el tratamiento, diseñando un plan individual que puede incluir ozonoterapia, sueros intravenosos y suplementación a base de vitaminas, minerales y fitoterápicos, ajustando la frecuencia e intensidad según la situación particular de cada persona. El seguimiento es continuo, garantizando que el paciente reciba el apoyo necesario para reforzar su sistema inmunológico, mejorar su estado físico y emocional, y complementar de manera segura los tratamientos convencionales, como la quimioterapia o la radioterapia.
Clinalgia – Desde los últimos años, la comunidad médica ha puesto el foco en la relación entre microbiota y salud. ¿Qué papel juega ésta en pacientes oncológicos?
Dr. Santiago J. Vilar: La microbiota intestinal, conocida como “el segundo cerebro” del organismo, es fundamental para la salud general y la respuesta inmunológica. Su alteración puede afectar el sistema inmunitario, el estado de ánimo y la función de órganos como el corazón y las articulaciones, e incluso influir en la progresión de ciertos tipos de cáncer. Dado que alrededor del 70% de nuestras defensas se encuentran en el intestino, mantener una microbiota sana es clave para reforzar la inmunidad, optimizar la eficacia de los tratamientos oncológicos y mejorar la calidad de vida de los pacientes. De hecho, existen numerosos estudios científicos que avalan la relación directa entre microbiota, desarrollo del cáncer y respuesta terapéutica.
Clinalgia – Hablemos ahora de la actividad física. ¿Qué importancia tiene para el paciente de cáncer?
Dr. Santiago J. Vilar: El movimiento es vida, y en el paciente con cáncer su importancia es aún mayor. Mantenerse activo durante los tratamientos, como la quimioterapia y la radioterapia, no sólo mejora el bienestar general, sino que está demostrado que hace los tratamientos más eficaces y menos tóxicos. La actividad física ayuda a dormir mejor, reduce el estreñimiento provocado por fármacos, disminuye el dolor gracias a la liberación de endorfinas y previene la pérdida de masa muscular y la sarcopenia, especialmente en músculos clave para la autonomía cotidiana como el cuádriceps —al que yo llamo el “músculo de la dignidad”, que es el que nos permite levantarnos, caminar o ir solos al baño—. Incluso se ha visto que, con supervisión, el ejercicio de alta intensidad es posible, combinando trabajo aeróbico y anaeróbico según cada paciente. Lo esencial es no dejar de moverse, aunque sea sentado o tumbado, y contar con profesionales que adapten el ejercicio a cada situación.
Clinalgia – Cuando hablas de medicina integrativa haces hincapié en la “evidencia”. ¿Qué quieres decir con esto?
Dr. Santiago J. Vilar: El leitmotiv de mi carrera ha sido siempre la medicina basada en la evidencia. A lo largo de mis 36 años de experiencia, he publicado numerosos artículos y revisiones científicas que respaldan esta visión. De hecho, nunca paro de estudiar. En oncología integrativa, aplicamos terapias complementarias que cuentan con un sólido respaldo científico. Por ejemplo, los nutracéuticos derivados de setas, como el PSK de la seta cola de pavo, se utilizan en China y Japón desde hace décadas, y hoy disponemos de ensayos clínicos y metaanálisis que avalan su seguridad y eficacia. Lo mismo ocurre con otros compuestos como la vitamina C intravenosa, el ozono médico, la cúrcuma o el muérdago, que se usan como apoyo seguro a los tratamientos convencionales. La oncología integrativa busca aplicar terapias seguras, basadas en la evidencia (y hay literatura científica para rato) con el objetivo de mejorar la eficacia y la calidad de vida de estos pacientes.
¿Cuál es el futuro de esta manera de entender la medicina?
Dr. Santiago Vilar: Mirando hacia el futuro, me preocupa que la medicina integrativa todavía no reciba la inversión en investigación que merece, a pesar de su enorme potencial, especialmente en prevención. Con estrategias como la nutrición integrativa o intervenciones tempranas, podríamos reducir la incidencia de enfermedades muy prevalentes, como el cáncer de mama, colon o próstata, y muchas otras. Sin embargo, hoy parece que preferimos esperar a que la enfermedad se desarrolle para gastar recursos en tratamientos invasivos. Y lo más frustrante es que ya existe evidencia científica que respalda muchas de estas medidas preventivas. Invertir en investigación en medicina integrativa no es sólo una oportunidad, sino una necesidad para avanzar hacia una prevención real y un cuidado más humano del paciente.
MÁS INFODr. Francisco Javier Hidalgo Tallón
Director Médico de Clinalgia
Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada y experto internacional en Ozonoterapia y Medicina del Dolor. Investigador asociado del Instituto de Neurociencias de la UGR y Director de la Cátedra de Ozonoterapia y Dolor Crónico de la UCAM. Con más de 20 años de experiencia, es pionero en la aplicación científica del ozono médico en patologías complejas y sensibilización central.
Col. Nº: 3005834 (Murcia) Especialista en Estomatología Experto en Antienvejecimiento Ver perfil profesional completo →