Quimioterapia y efectos dañinos: un estudio analiza cómo la ozonoterapia puede mejorar el tratamiento contra el cáncer
La toxicidad pélvica crónica inducida por radioterapia y/o quimioterapia (R/CIPT) es una secuela frecuente y debilitante en mujeres que han superado un cáncer ginecológico. En muchos casos, esta toxicidad persiste durante años y no responde a los tratamientos convencionales.
Cada vez más investigaciones plantean que podría estar relacionada con la disbiosis intestinal: un desequilibrio en la microbiota que afecta a la mucosa, la inflamación y el sistema inmunitario.
En este contexto, la ozonoterapia (OT), especialmente a través de la insuflación rectal, ha emergido como una opción de tratamiento complementario eficaz gracias a sus efectos antiinflamatorios, antioxidantes y moduladores del estrés oxidativo.
Su acción se basa en activar las vías antioxidantes naturales del organismo (como Nrf2) y atenuar las señales inflamatorias desreguladas (como NF-κB), favoreciendo así la recuperación del equilibrio celular y la reparación de los tejidos dañados.
A continuación, compartimos una investigación recientemente publicada a raíz de un estudio clínico pionero, cuyo objetivo está siendo evaluar si los beneficios clínicos de ozonoterapia están relacionados con cambios positivos en la microbiota intestinal.
Un estudio que abre una nueva línea de investigación
Este trabajo es uno de los pocos estudios clínicos publicados que analizan de forma prospectiva el impacto de la ozonoterapia rectal en la microbiota de pacientes oncológicas.
Se trata de un estudio prospectivo y observacional con 38 participantes:
- 19 pacientes con R/CIPT grado ≥2, que han recibido ozonoterapia rectal compasiva (unas 40 sesiones durante 4 meses).
- 19 controles, sin toxicidad pélvica.
Para analizar la microbiota intestinal, se ha utilizado secuenciación 16s rRNA, comparando los perfiles bacterianos antes y después del tratamiento en el grupo de OT, y una muestra única en controles.
¿Qué se quiere demostrar con esta investigación?
El estudio busca entender si la ozonoterapia aplicada por vía rectal puede convertirse en un tratamiento adecuado para mejorar la vida de las pacientes que sufren toxicidad pélvica crónica tras radioterapia y/o quimioterapia. Para ello, los investigadores quieren comprobar dos cosas esenciales:
- Por un lado, si este tratamiento es capaz de modificar la composición y la diversidad de la microbiota intestinal;
- Y por otro, si estos cambios se traducen en una reducción real de los síntomas pélvicos, evaluados con las escalas clínicas CTCAE v5.0 y el cuestionario EORTC QLQ-CX24 (el baremo internacional más utilizado para medir y clasificar los efectos secundarios de tratamientos oncológicos como la quimioterapia o la radioterapia).
Ansiedad y depresión en pacientes oncológicos
Pero la investigación va más allá. También se analizará cómo evoluciona la calidad de vida de las pacientes, su nivel de ansiedad y depresión, y si en sangre se observan cambios en biomarcadores relacionados con la inflamación y el estrés oxidativo. En conjunto, se trata de un enfoque integral para entender no sólo si funciona, sino cómo y a qué nivel puede ser beneficiosa la ozonoterapia.
¿Qué resultados se esperan?
Los investigadores anticipan un efecto beneficioso doble. Por un lado, esperan que la ozonoterapia favorezca el crecimiento de bacterias intestinales saludables, especialmente aquellas productoras de ácidos grasos de cadena corta como el butirato, y, al mismo tiempo, reduzca la presencia de microorganismos asociados a inflamación o desequilibrio intestinal.
Por otro lado, confían en que estos cambios tengan un impacto clínico real: menos síntomas gastrointestinales persistentes, mejora en el bienestar general y una mayor calidad de vida para las pacientes.
Si estas hipótesis se confirman, estaríamos ante una vía terapéutica completamente nueva y prometedora para tratar la toxicidad pélvica crónica relacionada con tratamientos oncológicos. Este estudio piloto servirá como base para un futuro ensayo clínico aleatorizado, necesario para establecer con solidez la eficacia y causalidad del efecto de la ozonoterapia.
Cabe puntualizar que, en caso de problemas intestinales, lo mejor es combinar el tratamiento por vía rectal con la autohemoterapia, al ser una combinación de tratamientos más potente para mejorar los efectos adversos de la QT y la RT. Lo ideal es beneficiarse de la aportado, según la evidencia científica, con cada una de las dos vías de administración.
Referencias científicas:
- Clavo B., Córdoba-Lanús E., Martínez-Sánchez G., Federico M., Cánovas-Molinos M. Impact of Ozone Therapy on Gut Microbiota in Patients with Chronic Pelvic Toxicity Induced by Radiotherapy and/or Chemotherapy: Study Protocol. Journal of Clinical Medicine. 2024; 14(22):8015.
- Rowen R.J. Ozone therapy as a biological modulator: molecular mechanisms and clinical evidence. Medical Gas Research.
- Elvis A.M., Ekta J.S. Ozone therapy: A clinical review. Journal of Natural Science, Biology and Medicine.
- Clavo B. et al. Ozone Therapy for Chronic Pelvic Pain and Radiation-Induced Side Effects. International Journal of Gynecological Cance
MÁS INFO
Dr. Francisco Javier Hidalgo Tallón
Director Médico de Clinalgia
Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada y experto internacional en Ozonoterapia y Medicina del Dolor. Investigador asociado del Instituto de Neurociencias de la UGR y Director de la Cátedra de Ozonoterapia y Dolor Crónico de la UCAM. Con más de 20 años de experiencia, es pionero en la aplicación científica del ozono médico en patologías complejas y sensibilización central.
Col. Nº: 3005834 (Murcia) Especialista en Estomatología Experto en Antienvejecimiento Ver perfil profesional completo →