A veces un accidente de tráfico puede tener consecuencias que en un primer término podrían parecer imprevisibles. La calidad de vida se invierte por completo. No sólo se trata de dolores en la cabeza si no también de dolor en las mandíbulas y el cuello, mareos, alteración en la capacidad de concentración, cosquilleo en los brazos, adormecimiento de las piernas y brazos, dificultad para abrir la boca, etc. Se instaura estado de hipersensibilidad e irritabilidad crónicas, tanto en el aspecto físico como en el emocional.
El dolor lumbar es habitual y cada vez prevalece con más frecuencia en las poblaciones occidentales.
Es la primera causa de invalidez antes de los 45 años. A menudo los pacientes sufren un dolor crónico incapacitante que responde poco a las terapias aisladas, sean farmacológicas, físicas o quirúrgicas.
El paciente debe de haber sido correctamente evaluado traumatológica y neurálgicamente.
Dr. Fco. Hidalgo Tallón, director de Clinalgia y de la Cátedra de Ozonoterapia y Dolor Crónico de la UCAm, miembro del Instituto de Neurociencias de la UGR.